Los dispositivos del poder que se ejercen en las diferentes culturas y contextos históricos han traspasado los límites de la escuela, ¿Cuál es la función de ellos en la educación?
Inicialmente, la didáctica y la pedagogía nacen por causa de la operación de la escuela pública y casi como una demanda de la misma, la cual determina la impartición de programas educativos enjuiciados gubernamentalmente, se ha de ver la necesidad del respaldo del cuerpo docente que sepan qué y cómo enseñar a los estudiantes. Sostiene, por ende, una estrecha relación con las políticas educativas de los sectores dominantes del poder, donde se establece que saberes serán sometidos y cuales transmitidos.
De esta manera, se ve la necesidad de que los conocimientos a transmitir se hicieran de una manera “efectiva”, la cual lograra que el estudiante la replicara en su lugar de trabajo de manera constante, por ende, se resalta la imposición de ese poder para lograr un control, una forma de crear trabajadores que siguieran ordenes y fueran sumisos. Se busca consecuencialmente que estos valores impuestos sean adoptados por los jóvenes en su vida cotidiana y la consideren como la correcta logrando de esta manera que se continúe con este método en las escuelas.
Si bien es bastante difícil que la labor docente deje atrás esta costumbre, ya que no estamos exentos de querer que lo que estamos realizando e instruyendo sea totalmente acogido y aprendido por los niños, es de notar que en el ejercicio del poder podemos demostrar a los niños de una manera regulada ciertas formas para generar en ellos un autocontrol que permita por ejemplo una manera adecuada de organizarse y realizar bien las tareas, cumplir con sus objetivos y realizar las cosas con tiempo.
¿Existen los mecanismos de poder en la universidad hoy día?, ¿si encuentran nuevos mecanismos de poder y saber?, realice una descripción de ellos y ejemplifíquelos.
Si, y se resalta de cierta manera en la obra de Foucault. La cual se resalta ocho técnicas de poder que se encuentran visibles como espejos en las universidades. Las cuales son:
La vigilancia se ven reflejadas en dos niveles específicos, uno, es el docente la cual supervisa el trabajo y desempeño de los estudiantes, mediante trabajos escolares o por lo general evaluaciones y dos, los funcionarios y administrativos de la respectiva entidad donde supervisan el cumplimiento de las normas escolares por todos los estudiantes.
Resaltando en la primera unidad de la vigilancia el examen para Keith Hoskin se transformo, de constituir la prueba final de competencia al acabar el aprendizaje en un campo del saber, se convierte en una presencia observadora constante en la práctica educativa, un medio regular de comprobar el modo de hacer y de mantener a los estudiantes en guardia respecto a la nota.
Se logra considerar como una consecuencia de la vigilancia, ya que permite normalizar, mediante las calificaciones, el juicio que deben poseer los estudiantes, así mismo permite prescindir algunos estudiantes que no han incorporado ese conocimiento que se espera de ellos y que se plantea en la propuesta curricular que se ejerce en la entidad como tal. Para Hacking una exclusión es “un ejercicio del poder. Es un modo de apartar”.
Este mecanismo de poder se ve reflejado más allá de la normalización, la vigilancia la cual permite, sobre todo diferenciar y determinar grupos específicos agrupados por una característica la cual destaca un comportamiento determinado del sujeto.
Esta clasificación puede ser benéfica en tanto motive y genere confianza al estudiante y negativa desde que descriminalice al estudiante reduciéndolo de nivel.
Tiende a relacionarse con la cinestesia del aula la cual permite distribuir en un orden específico a estudiantes para tener mayor control en cuanto a tener una visión panorámica del aula, sectorizar a los individuos y separar grupos definidos.
Mediante este mecanismo prevalece la autoridad del docente ya que le permite una mejor movilidad en el aula, optimiza la vigilancia y puede dar preferencia al lugar de acomodación.
La individualización se usa regularmente para resaltar a un estudiante. Esta resalutación puede ser benéfica en cuanto al estudiante se le sobresalte por su buen desempeño y negativa en cuanto se le excluya por una mala nota o acción.
La totalización se genera cuando el docente espera cierto comportamiento o característica del grupo total de estudiantes. Ejemplos de esto es que todos usen un mismo uniforme, lleven la tarea, pasen el examen etc. Se usa principalmente para hacer cumplir normas las cuales deben seguir todos.
Esta se realiza mediante técnicas de refuerzo y castigo en la cual el docente mediante notas, halagos, regaños, normas, conocimientos etc. pretende generar en el estudiante ciertas actitudes que por el hecho de serlo debe de seguir como por ejemplo sacar buenas notas, ser respetuoso, pulcro, buen compañero etc. El problema se da cuando el castigo es mayor y más frecuente que los refuerzos además de que este castigo pase a hacerse por medio de golpes o por medio de la extorción, es decir, si no mejora o saca buenas notas pierde la materia etc.
¿Será posible educar sin que se utilice los mecanismos de dominación? ¿Cuál es la función del sujeto en la educación?
Se resalta las ideas de disciplina miento de Foucault, donde se puede conocer algunos postulados donde se interpreta que la educación en las escuelas marca el significado del poder, el sujeto se instruye acerca de la autoridad y la jerarquía, más que por disertaciones, por la construcción habitual de hábitos y costumbres incluidos en los dispositivos escolares. Foucault resalta y centra en las subjetividades que en las cuales s generan a partir de la relación saber y poder, causada por una determinada red de experiencias y de entidades coactivas, entre las que cuenta la institución educativa: la escuela es una más de las instituciones cuyo objetivo es sujetar al individuo al proceso de obtención, formación o corrección de los productores en moralidad de una determinada norma y concepto de poder.
Sin embargo, la educación, se fomenta en un ámbito de discusión, deliberación y actuación desde que se pueden formular modos de actuación pedagógica alternativas a los tradicionales. En este ámbito, surten corrientes encaminadas a reordenar y reorientar la labor docente adecuándola a los principios democráticos y a las peticiones sociales actuales, reinterpretando las relaciones de saber y poder establecidas entre docente y alumno.
La respectiva pedagogía supone la coexistencia de prácticas docente y de visiones sociales, ya que son estas últimas las cuales determinan que, como y para que se enseña.
El surgimiento de la escolarización sitúa el medio académico de la pedagogía en el marco de los discursos de la medida social: la escuela forma, pero también reprime. Muestra tanto lo que se debe como lo que no se debe hacer o saber. Establece aspectos reguladores del conocimiento mediante la imposición y el ejercicio del poder jerárquico.
La reivindicación de los discursos y contrarios a la pedagogía clásica se han apoyado a veces en reformas de las ideas de Foucault para determinarlas como herramientas definibles, sobre todo en la denominada la pedagogía radical.
Para Foucault, poder-saber son términos que se conciernen, que pueden ir incorporados pero conservando sus diferencias. En la visión tradicional de la relación entre poder-saber, el poder aparece como un elemento negativo, represivo, restrictivo, que actúa por medio de presiones y engaños y cuyo errores son corregidos o eliminados por el saber que se opone a él. Según Foucault, poder-saber es una relación de fuerzas que no debe ser interpretada como negativa ya que el poder no se tiene, se ejerce.
La relevancia en los escritos de Foucault, construye la práctica educativa, y ponen en manifiesto como la aplicación de los análisis foucaultianos a la educación, donde determina la estabilidad de comprender las peculiaridades del funcionamiento de los centros de enseñanza, en la cual, permite analizar las políticas de las reformas educativas desde nuevas ópticas. Se ha de estudiar unos puntos de intervención como la construcción de los modernos sistemas educativos, el rol del discurso sobre educación en la política educativa contemporánea (especialmente el discurso en la Nueva Derecha), y la revelación del pensamiento de Foucault en la evaluación e investigación educativa.
Partiendo de lo anterior damos paso al sujeto disciplinado al sujeto activo; Foucault decía que toda su obra estaba atravesada por el deseo de comprender las relaciones existentes entre la constitución de las diferentes formas de sujeto, los juegos de verdad, y las practicas de poder, o , para decirlo de otra forma, entre formas de subjetividad, saberes y poderes, y que para hacerlo se había visto obligado a romper con una visión jurídica, negativa y estatalita del poder, y también con una visión esencialista e idealista del sujeto. Para mostrar y conocer como el sujeto se constituye en sujeto racional, loco, enfermo, delincuente, sexuado, normal, etc. (atreves de un determinado número de prácticas de saber y de prácticas de poder), no solo se necesita analizar la constitución histórica de esas diferentes formas de subjetividad, y evitar partir de concepciones a apriorísticas del sujeto (planteando luego apartar de ellas que formas del conocimiento eran posibles, como la realización fenológica y el existencialismo) si no que así mismo evitar percibir las relaciones sujeto/verdad a partir de la noción de ideología y las relaciones sujeto/poder a partir de la idea de represión.
Foucault afirma que concibe las relaciones de poder no de forma negativa si no positiva y productiva. No obstante será sobre todo en sus últimos textos en donde matice mas la respectiva teoría del poder diferenciando claramente las relaciones de poder de las relaciones de dominación. Señala que, cuando se habla de poder, las personas piensan normalmente en los políticos, en el gobierno, en determinados grupos o elites. Sin embargo, cuando se habla de relaciones de poder se refiere todas aquellas relaciones existentes entre los hombres (amorosas, económicas, pedagógicas, institucionales, etc.) en las que unos tratan de orientar, conducir, e influir en la conducta de los otros. Las relaciones de poder son, pues, relaciones que adoptan distintas formas y se producen en distintos niveles. Se caracteriza por sus niveles móviles, inestables no prefijadas de antemano, relaciones por tanto modificables y que incluso, en ocasiones, se pueden invertir. Son pues relaciones que solo pueden existir en la medida en que los que participan en ellas son sujetos libres, sujetos que no están completamente a merced unos de otros, y que pueden utilizar estrategias que van desde la huida o el engallo, hasta la resistencia violenta. Las relaciones de dominación son, por el contrario, aquellas permanentemente disimétricas en las que la libertad de los participantes se ve muy limitada o prácticamente anulada. Según Foucault no puede en consecuencia existir una sociedad sin relaciones de poder, y de lo que se trata es de que los miembros de cada sociedad se doten de las normas de derecho de una moral, de una ética y de aquellas formas de subjetividad que permitan participar en las relaciones sociales con un grado mínimo de dominación. Y seria precisamente en este punto en donde pueden articularse por una parte, la lucha política y ética en favor de los derechos y de la reflexión crítica contra las técnicas abusivas de gobierno, y, por otra, la búsqueda de una ética que fundamente la libertad individual.





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